viernes, 2 de octubre de 2009

Pequeñas grandes cosas


Hoy fui a retirar unos estudios, y me volví caminando.. Nada más placentero, por lo menos para mí, que caminar bajo la lluvia. Después de unos cuantos días de calor agobiante y abrumante, no podía comprender, cómo la gente llevaba paraguas. Era pasar por cada vereda, y sentir como la gotas caían por todo mi cuerpo, por los labios y poder sentir el "gusto" a lluvia. Una calma eterna, y cuando me siento así de plena, con tanta satisfacción en mi ser, me brotan de las entrañas, unas ganas locas de reírme. De reírme de la vida, de que hoy es un día mas en el cual estoy viva, de llegar a casa y saber que todos los que quiero están bien, de sentir que aún me quedan cosas por hacer y asignaturas pendientes, que cumpliré, no sé cuando ni en qué momento, de agradecer que estoy entera. Es así. Cuando llego a tal relajación, se me vienen a la cabeza muchas canciones, frases, palabras sueltas, que las voy diciendo y disfrutando. Y me río, y sigo riendo, no para "no llorar" sino que, simplemente para seguir viviendo.

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